El Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca establece que un ataque armado contra uno de los tres países será considerado una agresión contra todos.
En un movimiento estratégico de alto impacto geopolítico, Arabia Saudí, Turquía y Pakistán firmaron el Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca, un tratado histórico que establece que cualquier ataque armado contra uno de los tres Estados será considerado como una agresión directa contra todos sus miembros.
El documento fue suscrito por el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman; el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan; y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, durante una cumbre trinacional celebrada en la ciudad santa de La Meca.
Legítima defensa y disuasión colectiva
Las tres potencias calificaron el pacto como una alianza puramente «defensiva y no dirigida contra ningún país», orientada a consolidar la disuasión colectiva en la región.
Al respecto, el viceprimer ministro paquistaní, Ishaq Dar, enfatizó que la alianza se ampara estrictamente en el marco del derecho a la legítima defensa, individual y colectiva, consagrado en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas (ONU).
Claves del peso militar y geopolítico de la alianza
El tratado une a tres actores decisivos en el equilibrio de poder regional e internacional:
Poder militar de la OTAN: Turquía aporta la segunda fuerza armada más numerosa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Músculo financiero y energético: Arabia Saudí se consolida como el principal exportador global de petróleo.
Disuasión nuclear: Pakistán representa la única nación de mayoría musulmana que cuenta con un arsenal nuclear.
Este acuerdo toma como antecedente el Acuerdo de Defensa Mutua Estratégica firmado previamente entre Islamabad y Riad en septiembre de 2025. Los líderes de la cumbre informaron que el nuevo bloque trilateral mantendrá sus puertas abiertas a la futura adhesión de otros países de la región.

