La población mundial aumentará en 1.400 millones de personas para 2050, alcanzando una cifra total de 9.700 millones de habitantes en el planeta. Así lo revelaron las estimaciones oficiales presentadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) dentro de su informe anual enfocado en medio ambiente, clima y desarrollo sostenible.
En consecuencia, el organismo internacional advierte sobre el impacto directo que este crecimiento demográfico continuo tendrá sobre el consumo energético y las exigencias de infraestructura a nivel global.
Duplicación de la economía mundial e impacto ambiental
Además del aumento poblacional, los análisis prospectivos de la alianza petrolera prevén una expansión acelerada de la actividad productiva global durante las próximas décadas.
«Según las proyecciones de la OPEP, la actividad humana probablemente duplicará el tamaño de la economía global, por lo que es factible que también se incremente el impacto ambiental de dicha producción», precisa el informe técnico del organismo.
Por lo tanto, la combinación entre una mayor población y una economía en crecimiento plantea retos estructurales sobre cómo sostener la demanda de bienes, alimentos y energía sin acelerar el deterioro de los ecosistemas planetarios.
Apuesta por la cooperación internacional y las realidades energéticas
Ante este escenario, la OPEP enfatiza la importancia de diseñar estrategias multilaterales realistas. Por consiguiente, los autores del documento destacan que la naturaleza global de los desafíos ambientales y de desarrollo sostenible justifica la necesidad de abordarlos mediante una cooperación internacional firmemente basada en las realidades energéticas actuales.
Finalmente, el organismo concluye que la transición hacia modelos más sostenibles debe ejecutarse de forma equilibrada. De este modo, se busca garantizar la seguridad energética de los países en desarrollo mientras se mitiga el impacto ambiental generado por el crecimiento de la producción global.
TASS

