El senador Flávio Bolsonaro decidió dar marcha atrás y renunció a sus planes de solicitar formalmente la anulación de los resultados de la segunda vuelta electoral, luego de recibir fuertes presiones por parte de su círculo de aliados políticos, según informó el diario brasileño Folha de S.Paulo.
Factores jurídicos y políticos detrás de la decisión
De acuerdo con el medio de comunicación, un grupo compuesto por abogados y aliados clave del bolsonarismo —entre los que destacan influyentes senadores y el gobernador del estado de São Paulo, Tarcísio de Freitas— logró disuadir al legislador de impugnar la legitimidad de los comicios.
Los asesores y correligionarios le señalaron la falta de argumentos jurídicos concretos y las prácticamente nulas perspectivas de éxito en los tribunales, advirtiéndole además sobre los graves riesgos de avivar una nueva crisis política con repercusiones negativas para su espacio partidario.
El Partido Liberal reconoce el triunfo de Lula
En consonancia con este repliegue estratégico, el Partido Liberal (PL) de Brasil optó por reconocer oficialmente los resultados electorales, validando de este modo la victoria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

