La presión que EE.UU. está ejerciendo sobre Cuba es ahora más fuerte que nunca, declaró Michael Kozak, jefe de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado del país norteamericano.
Según el alto funcionario, EE.UU. presiona al Gobierno cubano para que «implemente reformas fundamentales», las cuales «son necesarias para que ese país vuelva a ser viable».
De acuerdo con el diplomático, los representantes estadounidenses mantienen consultas con otros países, instándolos a «no proporcionar ni siquiera la más mínima ayuda» a la nación caribeña. Asimismo, Kozak agregó que «la Administración ha tomado medidas para garantizar que nadie pueda intervenir» y ayudar a La Habana

