El recién finalizado Mundial estuvo marcado por numerosas violaciones de los derechos humanos, afirmó Grigori Lukiántsev, director del Departamento de Cooperación Multilateral en Derechos Humanos de la Cancillería rusa.
En este contexto, sostuvo que «EE.UU. creó condiciones para la selección nacional iraní que solo pueden calificarse de discriminatorias». Al respecto, recordó las «restricciones artificiales de visados, retrasos deliberados en los trámites de entrada y la negativa a reprogramar partidos en México y Canadá» para el equipo del país persa. Además, el diplomático puso como ejemplo «la historia de una suspensión».
«Cabe destacar especialmente la decisión de la FIFA de levantar la suspensión de uno de los jugadores clave de la selección estadounidense justo antes de los partidos decisivos. Esto constituye, de hecho, una injerencia directa de figuras políticas influyentes a través de sus canales de presión», recordó el alto cargo ruso.

