La vicepresidenta sectorial alertó sobre el impacto ambiental, el elevado consumo energético y las brechas tecnológicas del uso desregulado de la inteligencia artificial.
Caracas, 26 de julio de 2026. La Inteligencia Artificial (IA) debe estar orientada hacia la consolidación de la paz y el bienestar social, en lugar de ser utilizada para la guerra o la dominación global. Así lo afirmó la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, Isabel Iturria, durante una entrevista concedida a Venezolana de Televisión (VTV).
Iturria enfatizó que establecer una orientación ética y solidaria para la IA representa uno de los desafíos más urgentes para la humanidad, evitando que esta tecnología amplíe las brechas de desigualdad existentes.
Aplicaciones de la Inteligencia Artificial en salud y agricultura
Durante la jornada, la funcionaria destacó que el desarrollo de la inteligencia artificial cuenta con avances significativos y aplicaciones sólidas en sectores estratégicos como la salud pública y la producción agrícola.
Sin embargo, subrayó que el verdadero aprovechamiento de estas herramientas depende de un uso consciente y enfocado en la solución de problemas comunitarios directos.
«La IA está entre nosotros y el ser capaces de generar una orientación ética para la vida, la solidaridad, alejada de la orientación para la guerra, la dominación, el odio, para el incremento de las brechas, es una tarea pendiente», declaró Iturria.
Retos del uso de la IA: Consumo energético e impacto ambiental
La titular del área científica y tecnológica advirtió sobre los principales riesgos y costos asociados a la expansión acelerada de estas plataformas a nivel mundial:
Alto consumo energético: Las demandas de infraestructura y centros de datos amenazan la sostenibilidad.
Impacto ambiental: Consecuencias ecológicas asociadas al mantenimiento de la tecnología.
Inequidades y costos: Riesgo de exclusión para los países en desarrollo debido a la brecha económica de acceso.
Iturria concluyó reiterando la necesidad de fijar marcos regulatorios y valores éticos internacionales que garanticen el acceso equitativo a la tecnología sin comprometer la estabilidad ambiental ni la paz de los pueblos.
Fuente: VTV

