Departamento de Estado de EEUU aclara el rol de Washington y evita asignar un papel a María Corina Machado en la transición
El Gobierno de Estados Unidos reiteró este lunes que el rumbo de una eventual transición política en Venezuela corresponde exclusivamente a la ciudadanía de ese país. La postura fue fijada por el portavoz del Departamento de Estado, Thomas Pigott, durante una entrevista concedida a la cadena N+ Univisión.
«Como ha dicho el secretario [Marco Rubio], la posición a largo plazo de Venezuela depende del pueblo venezolano», afirmó Pigott al ser consultado sobre el alcance de la política exterior estadounidense hacia la nación suramericana.
Al abordar el esquema de tres fases trazado por el secretario de Estado, Marco Rubio, el funcionario precisó que el objetivo de Washington es acompañar un proceso que garantice la estabilidad y la recuperación institucional, con la meta de consolidar a Venezuela como un socio estable en la región. No obstante, Pigott evito detallar los aspectos técnicos de cada etapa, marcando distancia sobre una posible imposición de resultados por parte de la administración estadounidense.
Retorno de exiliados y la figura de María Corina Machado
En relación con el mapa político opositor, Pigott señaló que el esquema contemplado por su Gobierno abarca el regreso de los dirigentes políticos que permanecen en el exterior, un factor que la Casa Blanca considera indispensable para la normalización institucional.
Sin embargo, el portavoz evitó fijar una posición específica sobre el rol directivo que desempeñaría la opositora María Corina Machado dentro de dicho proceso. Esta omisión contrasta con las demandas de su entorno político, que defiende su liderazgo central en cualquier mesa de negociación sobre el futuro político del país.

