El coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, Oswaldo Felizzola, ofreció un diagnóstico detallado sobre la crisis eléctrica en Venezuela durante una entrevista en el programa Penzini con Todo. Felizzola explicó que el colapso del sistema eléctrico nacional no es un problema reciente sino el resultado acumulado de más de una década de restricciones, donde las sanciones jugaron un papel determinante al impedir la adquisición de equipos y repuestos.
Un sistema al límite de su capacidad
Felizzola señaló que Venezuela tiene una capacidad instalada de aproximadamente 36 GW, pero actualmente la red solo puede operar con entre 12 y 13 GW, es decir, apenas el 30-35% de su capacidad . Esta brecha entre generación disponible y demanda ha convertido al sistema en extremadamente frágil: cualquier incremento en el consumo eléctrico (ya sea por altas temperaturas o por una incipiente reactivación productiva) provoca que el sistema colapse.
Uno de los puntos clave del diagnóstico es que los equipos para la generación eléctrica «se tienen que fabricar contra pedido». Empresas como General Electric, Siemens y Mitsubishi requieren entre 3 y 5 años para producir los equipos específicos que necesita el país . Este proceso se ha visto agravado por las sanciones que, durante años, impidieron a PDVSA y CORPOELEC realizar los pagos necesarios para estos encargos.
La reforma legal y las licencias como mecanismos de desbloqueo
Felizzola explicó que la reforma de la Ley del Sistema Eléctrico que se discute actualmente en la Asamblea Nacional permitirá la creación de empresas mixtas y contratos de participación productiva (CPP), similares al modelo que ya funciona en la industria petrolera. Además, los memorandos de entendimiento firmados con empresas como General Electric forman parte de un engranaje más amplio que incluye las licencias de la OFAC. Estas licencias, como la GL 49 y GL 50A, autorizan la negociación de contratos para nuevas inversiones y las operaciones de empresas como Chevron, Repsol, Shell, BP y Eni.
Fuente: Misión Verdad

