El uso masivo de sistemas ATACMS y PrSM en Oriente Medio compromete la capacidad de disuasión del Pentágono frente a potencias como China y Rusia.
El Ejército de Estados Unidos enfrenta una crítica escasez de misiles de precisión de largo alcance tras el reciente conflicto armado con Irán. Según un informe revelado por la agencia Reuters, las Fuerzas Armadas estadounidenses consumieron la mayor parte de sus reservas estratégicas de proyectiles avanzados, lo que enciende las alarmas en el Pentágono sobre su capacidad de respuesta operativa global.
Alerta en el Pentágono: Sistemas ATACMS y PrSM bajo mínimos
Las fuentes citadas por el medio británico señalan que el desabastecimiento afecta directamente a los sistemas de misiles ATACMS (Army Tactical Missile System) y a los modernos PrSM (Precision Strike Missile).
Esta reducción drástica del inventario socava directamente la capacidad de disuasión militar de EE. UU. en otros escenarios de alto riesgo geopolítico, reduciendo su margen de maniobra frente a rivales estratégicos como China y Rusia.
Para sostener las operaciones durante el pico del enfrentamiento con Teherán, el mando militar estadounidense tuvo que recurrir a la redistribución de emergencia:
Transferencia de reservas: Se trasladaron arsenales desde depósitos ubicados en Asia y Europa hacia las unidades desplegadas en Oriente Medio.
Margen operativo limitado: A pesar de estas maniobras logísticas, expertos señalan que la capacidad del Ejército estadounidense para lanzar nuevos ataques de precisión sostenidos en la región ha quedado severamente acotada.
Analistas de defensa advierten que la restitución de estos inventarios no será inmediata, dado el ritmo actual de la industria de defensa norteamericana, lo que deja a Washington en una posición de vulnerabilidad táctica a corto plazo.

