El histórico estratega y excampo corto se unirá a Luis Aparicio y David Concepción como los únicos venezolanos con su dorsal inmortalizado en las Grandes Ligas.
CHICAGO, EE. UU. — Los Chicago White Sox retirarán oficialmente hoy el número 13 de Oswaldo «Ozzie» Guillén, convirtiéndolo en el tercer pelotero venezolano en alcanzar la inmortalidad con una franquicia de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB).
Con este homenaje programado para la jornada de hoy, el oriundo de Ocumare del Tuy se unirá a un club de élite dentro de la pelota criolla junto a Luis Aparicio (cuyo número 11 fue retirado por los propios White Sox en 1984) y David Concepción (quien vio inmortalizado su número 13 con los Rojos de Cincinnati en 2007).
Un estrado repleto de leyendas
Durante la ceremonia previa al encuentro contra los Guardianes de Cleveland, Guillén estará acompañado en el escenario por el inmortal del Salón de la Fama y su amigo cercano Harold Baines. También dirán presente los históricos Mark Buehrle (dorsal 56) y Paul Konerko (dorsal 14), figuras que cuentan con sus números retirados y estatuas en el estadio. La tarima principal la completará A.J. Pierzynski, encargado de la transmisión nacional del compromiso para la cadena FOX.
El evento reunirá en las tribunas a un nutrido grupo de excompañeros de equipo y dirigidos por el criollo. La lista de asistentes confirmados incluye a Bo Jackson, Lance Johnson, Ron Karkovice, Mike Huff, Greg Walker, el puertorriqueño Roberto Hernández, Ron Kittle, Jesse Crain, Brian Anderson, Cliff Politte, Neal Cotts, Jon Garland, el cubano José Contreras, Joe Crede y Scott Podsednik.
Pese a figurar entre los convocados, personalidades clave en la carrera de Guillén como Hawk Harrelson, Jermaine Dye y Ken Williams no podrán asistir al acto. Williams, en su rol de gerente general de la franquicia, fue el responsable de tomar la audaz decisión de contratar al venezolano como manager de los Patipálidos tras la campaña de 2003.
Un legado histórico en Chicago
La rendición de tributo reconoce una trayectoria de impacto dentro de la organización de Illinois, donde Guillén dejó su marca tanto en el terreno de juego como en el banquillo:
Etapa como jugador: Defendió las paradas cortas de Chicago durante 13 temporadas (1985-1997), lapso en el que conquistó el premio al Novato del Año de la Liga Americana en 1985, un Guante de Oro y tres selecciones al Juego de Estrellas.
Etapa como manager: En 2005 lideró al equipo a la conquista de la Serie Mundial, rompiendo una sequía de 88 años de la franquicia y convirtiéndose en el primer manager latinoamericano en ganar el título de las Grandes Ligas.
El retiro de su dorsal consagra definitivamente la huella de Guillén en el sur de Chicago y reafirma el valor histórico del béisbol venezolano en la Gran Carpa.

