El jefe del Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, reconoció el agotamiento de la tripulación del portaaviones USS Abraham Lincoln. De hecho, el alto mando militar comprobó el desgaste del personal tras realizar una visita oficial a la embarcación. Por esta razón, admitió que el buque debía haber retornado a suelo norteamericano desde el pasado mes de mayo.
Brad Cooper aborda las denuncias sobre la moral y las condiciones de vida a bordo
En primer lugar, el almirante difundió su postura mediante una columna de opinión en el diario The Wall Street Journal. En este sentido, el jefe militar abordó los recientes reportes periodísticos sobre la baja moral de los marineros. Asimismo, la prensa estadounidense expuso previamente el ritmo extremo de las operaciones navales en la zona. Por lo tanto, Cooper decidió inspeccionar directamente la situación operacional del portaaviones.
El mando asegura haber resuelto los problemas de alimentación y agua caliente
Por otro lado, el comandante del CENTCOM afirmó que las fallas principales forman parte del pasado. Específicamente, el almirante se refirió a las deficiencias detectadas en la alimentación y el suministro de agua caliente. De esta manera, aseguró que la línea de mando resolvió cada uno de los reclamos presentados hace varios meses. Finalmente, la autoridad militar intentó proyectar tranquilidad sobre el estado actual de los efectivos desplegados.

