El Departamento de Estado confirmó que la administración del presidente Donald Trump ordenó paralizar la asignación de citas para solicitar la visa norteamericana.
La medida de suspensión aplica a escala global en todas las embajadas y consulados estadounidenses. El organismo gubernamental omitió los motivos del freno consular y no fijó una fecha precisa para la reanudación del servicio habitual.
Cancelación masiva de entrevistas y reprogramación de trámites
El freno administrativo abarca los trámites de visas de inmigrante y las categorías de no inmigrante, que incluyen los permisos de turismo, trabajo y estudio. Las delegaciones consulares enviaron notificaciones a las personas con citas asignadas para informarles sobre la cancelación temporal de sus entrevistas.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, respaldó las severas disposiciones ejecutivas anunciadas por el gabinete norteamericano. «Bajo el liderazgo del presidente Trump y del secretario Rubio, estamos dejando claro que una visa es un privilegio, no un derecho», afirmó Pigott.
Revocación de visados y bloqueos en el sistema judicial
La administración estadounidense anunció también la revocación de visados de negocios y turismo a personas que hayan iniciado solicitudes formales de asilo. Las autoridades de la Casa Blanca buscan endurecer los filtros de ingreso y restringir los beneficios migratorios en todo el territorio nacional.
No obstante, la política migratoria del Ejecutivo norteamericano enfrenta serios obstáculos en el ámbito legal. Un juez federal anuló la suspensión de visados de inmigrante dirigida a solicitantes de 75 países por considerar que la disposición excede las competencias otorgadas por las leyes vigentes.
Cuestionamientos internacionales por violaciones a los derechos humanos
Diversos organismos multilaterales criticaron con dureza el sesgo de las recientes decisiones adoptadas por el gobierno estadounidense. Organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron el impacto negativo de las cancelaciones masivas sobre las familias y los trabajadores internacionales.
Amnistía Internacional señaló en su informe anual que la administración norteamericana incurre en tratos crueles y violaciones sistemáticas al debido proceso de los migrantes. Las instituciones internacionales exigen restituciones inmediatas y transparencia en los procedimientos consulares.
Agencias

