El Gobierno de Estados Unidos implementará un esquema de sanciones semanales dirigido a diversas entidades internacionales por mantener vínculos económicos o institucionales con Irán. La medida fue anunciada por el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, durante una entrevista concedida a la agencia Reuters.
La estrategia busca intensificar la presión financiera sobre el gobierno de Teherán mediante el aislamiento gradual de sus redes de financiamiento exterior.
Foco en el sistema bancario y custodia de activos iraníes
El titular del Tesoro detalló que la primera fase de las acciones restrictivas estará orientada de forma directa hacia el sector financiero global, señalando a los bancos que custodian capitales de origen iraní o que prestan servicios para facilitar las operaciones comerciales de ese régimen.
Washington busca restringir de manera tajante cualquier auxilio bancario hacia el sistema económico persa.
Advertencia a socios internacionales en la cumbre del G20
El anuncio coincide con el inicio de la reunión de ministros de Finanzas del G20, pautada del 31 de agosto al 1 de septiembre en Asheville, Carolina del Norte.
Durante el encuentro multilateral, el funcionario estadounidense notificará a las delegaciones internacionales sobre los riesgos de sanciones secundarias que enfrentarán las naciones y empresas que mantengan lazos comerciales o financieros activos con Irán.

