La agencia espacial estadounidense NASA confirmó que su nuevo observatorio espacial se desplazará hasta el estratégico punto de Lagrange L2. La nave operará en una región del espacio ubicada a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra para garantizar observaciones astronómicas óptimas.
Investigación de energía oscura y materia oscura
El observatorio orbital centrará sus operaciones principales en el análisis detallado de los componentes invisibles del universo profundo. Los científicos utilizarán la instrumentación del telescopio para estudiar rastros de energía oscura y determinar la distribución de la materia oscura cósmica.
Estas mediciones permitirán a la comunidad científica comprender con mayor precisión la expansión acelerada del cosmos. El análisis de las estructuras a gran escala aportará datos inéditos sobre la física fundamental que rige el universo.
Búsqueda de exoplanetas y mundos errantes
El segundo eje prioritario de la misión abarca la detección de exoplanetas fuera de los límites de nuestro sistema solar. El instrumento rastreará sistemas planetarios lejanos para identificar nuevos mundos con potencial para la investigación astronómica avanzada.
Asimismo, los astrónomos prevén descubrir una cantidad significativa de los denominados planetas errantes dentro del espacio profundo. El instrumental identificará estos cuerpos celestes expulsados de sus sistemas estelares originales hacia el espacio interestelar.
Fuiente: TASS

