La administración nacional avanza en la restitución de sus activos estratégicos situados en territorio estadounidense tras años de disputas políticas e institucionales. Por esta razón, el reporte de que Venezuela inicia proceso para recuperar Citgo marca un giro decisivo en la gestión energética internacional del país. En consecuencia, el ejecutivo busca asumir de forma efectiva la operatividad de la filial petrolera en las próximas semanas.
Cese de las juntas directivas anteriores y plazo de transición
Por un lado, los equipos de la gestión saliente alistan la entrega de las estructuras corporativas en el exterior. El gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha iniciado el proceso para recuperar el control de Citgo Petroleum, el principal activo de Venezuela en el extranjero. Las juntas directivas vinculadas a la oposición, que han supervisado la refinería durante los últimos siete años, se preparan para cesar sus funciones «posiblemente este mismo mes», según informaron dos fuentes a la agencia Reuters.
Asimismo, la restitución de facultades responde al reconocimiento diplomático otorgado desde la capital norteamericana. A principios de año, tras el reconocimiento formal de su gobierno por parte de Washington, se iniciaron los preparativos para recuperar el control de la refinería. La administración de Rodríguez ya ha realizado cambios en la representación legal de Venezuela y de PDVSA en litigios y arbitrajes internacionales, sustituyendo a los bufetes contratados por la oposición.
Pérdida de validez legal de la representación previa
Por otro lado, los analistas jurídicos coinciden en que las estructuras anteriores carecen de margen de maniobra ante los tribunales y socios comerciales. «Las juntas directivas [de la oposición] ya no son reconocidas como válidas por todas las contrapartes políticas y legales, por lo que no pueden continuar», señaló una de las fuentes.
En primer lugar, la sustitución de la defensa legal de PDVSA permitirá renegociar litigios clave pendientes sobre el activo norteamericano. Por consiguiente, la nueva directiva tomará las riendas financieras de la red de refinación en suelo estadounidense. En conclusión, la acción institucional consolida el retorno del control estatal venezolano sobre su mayor infraestructura energética en el extranjero.

