27 de septiembre de 2026
NUEVA YORK. – La Oficina de Servicios para Proyectos de la Organización de las Naciones Unidas (Unops) advirtió que al menos 45 millones de personas en países en vías de desarrollo podrían enfrentarse a una escasez severa de alimentos. La alerta responde a las continuas interrupciones en el transporte marítimo de fertilizantes a través del estrecho de Ormuz, surgidas como consecuencia del conflicto armado y la guerra de Estados Unidos contra la nación iraní.
Impacto de la ruta marítima y volumen de suministro necesario
Por un lado, el director de la entidad multilateral, Jorge Moreira da Silva, explicó en entrevista con la cadena japonesa NHK la urgencia de reanudar el flujo comercial en el paso estratégico. En este sentido, el vocero precisó que para mitigar una hambruna global se requiere el tránsito fluido de al menos cinco a siete buques cargados con fertilizantes diariamente.
Por lo tanto, la disponibilidad de estos insumos agrícolas resulta crítica para evitar el colapso de los ciclos de siembra en las naciones más vulnerables. Asimismo, la Unops enfatizó que la parálisis en la arteria marítima representa el factor determinante entre garantizar la soberanía alimentaria o desencadenar una crisis humanitaria de gran escala.
Llamado de emergencia a Washington y Teherán
Por otra parte, la representación de las Naciones Unidas instó a los gobiernos de Estados Unidos e Irán a pactar una tregua operativa enfocada exclusivamente en el suministro agrícola. En consecuencia, Moreira da Silva urgió a ambas potencias a desvincular el paso de los cargamentos de fertilizantes de las negociaciones políticas o militares de mayor alcance.
Finalmente, el organismo internacional reafirmó su disposición de articular esfuerzos logísticos para supervisar el tránsito seguro de la carga humanitaria. De este modo, la comunidad internacional busca frenar un encarecimiento desmedido de los productos básicos en los mercados de África y Asia.

