El cohete de nueva generación Starship despegó desde las instalaciones de SpaceX en Texas, Estados Unidos, en su primer ensayo de vuelo orbital. La misión buscaba completar por primera vez un despliegue rutinario de satélites en el espacio. Sin embargo, la compañía aeroespacial decidió finalizar la prueba antes del tiempo programado.
El plan de vuelo establecía que la nave debía efectuar seis órbitas alrededor de la Tierra durante aproximadamente 10 horas. Esta ruta representaba el trayecto más extenso diseñado para el sistema Starship hasta la fecha, con un amerizaje final pautado en el océano Pacífico, al oeste de las costas de Chile.
Apagado prematuro de motor durante la inserción orbital
A pesar de la interrupción anticipada, la nave logró alcanzar la órbita planificada durante la maniobra de ascenso. La tripulación técnica de control de misión monitoreó el desempeño de los propulsores en la fase crítica.
Durante la fase de inserción en órbita, uno de los motores del Starship se apagó antes de lo previsto. Aunque la incidencia generó incertidumbre sobre el desarrollo del cronograma, el vehículo espacial logró cumplir el hito de ingresar en la trayectoria orbital establecida antes de la decisión de SpaceX de concluir la operación.
TASS

