El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró públicamente que la administración estadounidense considera que los resultados de las recientes elecciones presidenciales celebradas en Brasil fueron falsificados, poniendo en duda la transparencia del proceso democrático en el gigante suramericano.
Cuestionamientos al proceso y relaciones bilaterales
Durante sus declaraciones, el mandatario estadounidense expresó su escepticismo sobre el desarrollo de los comicios, argumentando que las votaciones deben caracterizarse por ser totalmente incuestionables.
«Las elecciones deben ser incuestionables, pero estas me parecieron muy malas. No tomé partido por nadie. No apoyé a nadie, pero seguí las elecciones. Todo parecía tan corrupto, tan terrible», señaló el jefe de la Casa Blanca.
A pesar de las severas críticas hacia el proceso electoral, Trump matizó sus palabras al subrayar que, en el plano diplomático, mantiene buenas relaciones con el actual mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
TASS

