Caracas, 29 de octubre de 2026 — En un mensaje dirigido a todo el país, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, delineó los ejes fundamentales de la actual gestión, subrayando que Venezuela transita por un camino claro hacia la transformación democrática, económica y social mediante reformas a la justicia, el diálogo y decisiones orientadas a elevar la calidad de vida de los ciudadanos.
Durante su alocución, transmitida este miércoles a través de canales oficiales, la mandataria reconoció los desafíos pendientes, pero enfatizó que el compromiso institucional es firme: corregir lo que no funciona, proteger los logros alcanzados y garantizar un porvenir lleno de oportunidades para todos los sectores de la sociedad.
Reformas institucionales, tiempos electorales y atención social
Abordando las expectativas en torno al panorama político, la jefa de Estado ratificó que el país se encaminará hacia nuevos procesos comiciales bajo garantías constitucionales:
«Muchos se preguntan sobre los tiempos electorales. Lo he dicho: habrá elecciones, todas las que manda nuestra Constitución, organizadas por una autoridad electoral renovada y con el mundo como testigo. La elección no debe ser un problema ni hacernos retroceder hacia tiempos de confrontación que ya nadie quiere».
Asimismo, reconoció las preocupaciones cotidianas de la ciudadanía relativas al sistema eléctrico, el poder adquisitivo de los salarios y la salud pública. En este sentido, tendió un puente directo con la clase trabajadora que exige reivindicaciones salariales y ratificó que la reconstrucción de las comunidades afectadas por el sismo del pasado 24 de junio se mantiene activa de manera constante.
Llamado a la unidad y experiencia de Estado
Dirigiéndose a los sectores de oposición, la presidenta encargada invitó a sumar voluntades bajo reglas equitativas:
«A quienes piensan distinto a mí y a mi gobierno: esta transformación también es de ustedes. No les pido que cambien de opinión. Les pido que juzguen por los hechos y que vengan a la mesa con reglas iguales para todos».
Defendiendo su trayectoria dentro de la administración pública como ministra, canciller, vicepresidenta ejecutiva y ahora en su alta investidura, subrayó que los cambios profundos requieren experiencia real de Estado para evitar que se queden en meras promesas de papel.
Finalmente, envió un mensaje especial a la juventud y a los migrantes venezolanos, asegurando que se edifican las bases institucionales necesarias para el retorno voluntario y digno de quienes se encuentran fuera de las fronteras, concluyendo con un firme llamado a priorizar las soluciones colectivas por encima de la confrontación.

